Por Juan Carlos Valdez Gomez
Puede causarte risa, (jajjjajaja) este documento pero te aseguro que no te arrepentiras de opinar sobre este magnifico tema. Para algunos lectore el "cocomorda" se conoce como la virtud que tienen algunas feminas de dar mordisco en el pene de su compañero mediante la vagina, durante el coito.
Mayormente se le atribuye a las mujeres de raza negra, que las convierte en codiciadas amantes y como un excelente afrodisiaco. Por eso no es raro que muchos anglosajones y europeos se vean atraidos sexualmente por las caribeñas de piel oscura.
El termino cocomordan es una palabra haitiana. En esa lengua "cocó" con el asento agúdo es "vagina", mordán en creol es que muerde, mordiente. En Dominicana es "toto" que muerde.
Los haitianos usan la expresión para definir.La vagina que al llegar al orgasmo muerde el péne del hombre.
Algunas mujeres aprenden a usar esta posibilidad.Lo hacen sin necesidad de llegar al orgasmo.Pueden "morder" a voluntad y un asunto de recibir la explicacion pertinente y lo mas importante que conlleva practica.
Según el Ginecólogo Miguel Montalvo, de la Clínica de la mujer de Cedimat en República Dominicana, el cocomordan existe y es una condición sujeta al tipo de musculatura de la mujer.
Por eso se le atribuye mayormente a las de descendencia africana y a las haitianas, debido a que las mujeres de raza negra poseen una contextura física más maciza que la de las blancas.
Para alivio de muchas, el doctor Montalvo asegura que con ciertos ejercicios se puede adquirir la capacidad del cocomordan. Con cinco minutos contrayendo el ano todos los días, se consigue desarrollar los músculos elevadores del ano que son los que hacen que la vagina se contraiga.
En caso de que la mujer haya perdido por completo el tono de sus músculos pélvicos por embarazos o muchas otras razones puede someterse a una Plastía vaginal, mediante la cual se reconstruye toda la zona de la vagina.
El mito del cocomordan envuelve muchos otros factores. Por ejemplo, éste término está estrechamente ligado a la creencia de que las mujeres de antillanas y caribeñas son insaciables y la capacidad de enloquecer sexualmente a los hombres.
Otra creencia está asociada con la estrechez vaginal, que en muchos campos se intenta lograr con lavados a base de vinagre, té de limoncillo y otros brebajes con especias, que lo único que producen es resequedad vaginal.